LOS INICIOS DE LA TRAMA

Supuestas operaciones de dudosa transparencia por parte de Scotiabank Panamá.

  

Según informantes anónimos relacionados con el Centro Bancario, Enrique López , uno de los implicados en este supuesto escándalo junto con la mayoría de la Directiva de Scotiabank en Panamá, aprobaron durante los años de la administración de López créditos comerciales usando avalúos alterados de los activos que debían respaldar dichos créditos con las condiciones establecidas en las políticas internas del Banco. Dichos avalúos mostraban una valoración muy por encima del valor real de mercado, alterados con el propósito de cubrir unos créditos que nunca hubieran sido aprobados por el Departamento de Riesgo o Cumplimiento. Sin embargo, a través de acuerdos privados con los clientes y la alteración en los avalúos, llegaron a aprobarse los mencionados créditos sacando con ello un provecho ilícito a nivel personal. Dicho de otro modo, Enrique López se lucraba a través de acuerdos con clientes con una alta exposición de riesgo


En el año 2015, tras el cambio de Gobierno con el nuevo Presidente Juan Carlos Varela, el escándalo de los famosos "Panama Papers" (o los Papeles de Panamá) y otros factores internos de Gobierno, hubo una desaceleración económica en el país que expuso a muchos clientes a una situación de dificultad y con la necesidad de renegociar sus condiciones crediticias con distintas entidades financieras. 


La cartera de bienes reposeídos que presenta Scotiabank en Panamá es desalentadora. La mayoría de la valoración actualizada de dichos bienes está muy por debajo del valor de mercado. Esto nos indica que Enrique López trató de tapar muchos huecos que dejó en operaciones de dudosa transparencia con su casa matriz en Canadá. 


En una situación donde ciertas cuentas de clientes pasaron a ser consideradas “cuentas especiales”, Enrique López aparentemente encontró la forma de ir resolviendo y tapando muchos de los huecos que su gestión temeraria había provocado: la extorsión


A partir de aquí haremos una exposición de los hechos acontecidos en la relación comercial entre Scotiabank e Inversiones Decuria, el grave conflicto, los daños generados, y escudriñaremos todos los elementos que nos indican una actuación en Panamá que  va contra los valores del banco The Bank of Nova Scotia, tanto en sus regulaciones como en transparencia. 


Hasta el momento Enrique López no ha regresado a Panamá y en su sustitución ha aparecido el salvadoreño Robert A. Williams como responsable de Scotiabank en Latinoamérica.


La mayoría de la Gerencia de Scotiabank en Panamá ha sido removida y sustituida, empezando por la nueva Gerente General, la uruguaya Soledad Rovira, en sustitución del ex-Gerente General, el venezolano Néstor Blanco (implicado en la trama). 


Edgardo Bazan, Gerente Senior de Cuentas Especiales en The Bank of Nova Scotia (Panama) fue, según nos cuentan algunos clientes de Scotiabank que prefieren permanecer en el anonimato, un miembro destacado inicialmente en esta trama. Comunicó a distintos clientes del propio Banco y Organizaciones la ejecución que estaba llevando sobre Inversiones Decuria, difamando el nombre de la Empresa y de sus Directivos frente a clientes del Banco, clientes de la Empresa y a otros bancos. A pesar de estar a punto de jubilarse, Edgardo Bazan fue despedido de Scotiabank como cabeza de turco,  a modo de medida de contingencia que tomó la Directiva del Banco al enterarse de todas las acciones legales que se habían iniciado en su contra.


Ramón Miranda Paredes (former- Director & Co Head, Credit Solutions, Central America - Scotiabank Panama), viendo la situación por la que pasaba el  Banco y habiendo sido querellado por el delito de estafa por parte de algunos clientes afectados (al haber firmado sus minutas de cancelación como Representante Legal de Scotiabank en ese momento), renunció de su cargo a finales del año 2017, consiguiendo un cargo de similar responsabilidad en Global Bank